Sin perder la esperanza soñar, reír y llorar.
Sin perder la esperanza observar, aprender y actuar.
Sin perder la esperanza, a veces se pierde
Pero gracias a la resistencia humana en los lugares más inhóspito y hostiles no tenemos más obligación que resistir y persistir en ti.
Vida

domingo, 31 de octubre de 2010

¿Feminutopías?


En esta última semana numerosos actos y hechos han ocurrido que me hacen reflexionar en torno a una temática: la situación hoy de las mujeres. En multitud de ámbitos, sea la política, lo social, lo merecedor de premios, lo obrero, lo poético.. en todos ellos la presencia femenina no deja de ser en algunos casos de meras figurantes, de parejas de o de mujeres que a fuerza de codazos, a fuerza de caerse y volverse a levantar que diría Marcelino Camacho, siguen resistiendo en unos puestos nunca fáciles para las mujeres.

El pasado 25 de octubre asistí acompañada de los concejales de IU, Virginia Pinilla y Paco Puentedura a la entrega de los premios ideales 2010. La primera en la frente. Ni una mujer en el escenario que no fuera azafata, ninguna mujer premiada por supuesto, muchas mujeres sí, pero todas parejas de o acompañantes de, y camareras de sala, con sus oportunos y blancos delantales. Mucha fotografía, mucha sonrisa, mucha verborrea entre los presentadores del evento anual, pero poca gracia la que tuvieron algunos de los premios otorgados.

Supongo que para el Banco de Alimentos de Granada habrá sido todo un honor recibir uno de estos premios, supongo que para los otorgantes esta tarea es una de las merecedoras del mismo, pero para los que pensamos que la justicia social y el reparto de la riqueza se hace bajo unos principios de igualdad según necesidades escuchar el discurso de esta ong nos pareció absolutamente vergonzante. "Nuestro objetivo es repartir las sobras entre los que no tienen". Se me ponen los pelos de punta recordándolo. Esto no es justicia ni nada que se le parezca, esto es tan solo caridad, asistencialismo, no corta la raíz del problema y sigue haciendo un cuadro permanente de distinción entre dos clases: la que tiene y la que ha de esperar recibir lo que a la otra le sobra. Lamentable sinceramente, y por lo tanto este premio está hueco, no tiene contenido porque no busca solucionar la pobreza. Pobreza cuyo rostro es mayoritariamente femenino.

Me reunía la semana pasada con docentes de escuelas infantiles, la mayoría mujeres. No solo analizábamos el desastre de concepción educativa que tiene la Junta de Andalucia: para ésta guarderías no escuelas infantiles, que no es lo mismo. Asistencia a los niños, no proyecto educativo. Y personal docente: con rostro de mujer, mínimos derechos laborales. Que Álvarez de la Chica considere que la educación es prioritaria en Andalucía pone en un brete, según su propia concepción de la misma, la propia subsistencia de la educación pública. La educación empieza desde el nacimiento de un ser humano. La comida, el juego, desde los 0 meses también es educación.

Esta semana se recuerda a hombres que, con la palabra poética, como Miguel Hernández, o con la palabra y el brazo alzado, como Marcelino Camacho, o el propio Néstor Kirschner a través de un gobierno, lucharon para que los pueblos fueran los auténticos representados por lo que llamamos democracia, por un trozo de pan y techo, por una educación y cultura dignas, por un trabajo decente. También ha muerto otra mujer cuya ausencia no se ha valorado tanto, Remedios Montero, más conocida como Celia, guerrillera antifascista y luchadora por la libertad, pero no ha sido tan noticiable, no era varón. Y las Josefinas, la del poeta y la del sindicalista, compañeras de. Palabras para las viudas, para las mujeres de.

Y en la política, nos quedamos sin Ministerio de Igualdad, aunque dicen que la igualdad está representada en el Consejo de Estado, habrá que verlo, habrá que ver si efectivamente la nueva directora del IAM es capaz de influir en los consejos municipales de la mujer, donde hoy, en Granada, son meros consejos donde la participación es de un solo color pues acaban de borrar la paleta multicolor bañándola de uno solo: el azul, pues han eliminado las subvenciones a más de 60 organizaciones de mujeres de Granada, algunas de ellas como la Red de mujeres del zaidin de largo recorrido no solo en su barrio sino en toda la ciudad en defensa de la igualdad de género y que de un plumazo se queda con menos posibilidades de seguir trabajando.

En Granada no entiendo muy bien por qué el psoe se sigue equivocando tanto, va en mal camino. Cuando la lógica municipal hacía pensar en una Carmen García Raya como candidata a la Alcaldía de Granada, ya conocida por la ciudadanía, mira tú, que con esto de la Innovación y el tener este puestazo que facilita la salida constante en los medios de comunicación pues mejor desembarcar un Paco Cuenca al igual que antaño se hiciera con un Torres Vela. Parece que no acaban de acertar en los rumbos municipalistas. Cosas extrañas se deciden que hacen pensar poco en el interés socialista por recuperar algún día Granada. Los cibers, las tecnologías, las motos eléctricas, los trajes bien planchados y el pelo repeinado, además de otras cuestiones weberas ilógicointernautas, para intentar vender a un candidato escasamente conocido por Granada y de nulo interés por la generación de empleo y la pérdida de puestos de trabajo que constantemente está provocando Torres Hurtado con el desmantelamiento de empresas municipales. Que no olvide este aspirante a alcalde que los cliks en un ordenador no son suficientes para llenarle el estómago a la gente. Entretiene, sí, informa, puede, pero no hay más.

En esto de los cambios, el psoe rescata a Rosa Aguilar para el Ministerio de Medio Ambiente, supongo que Zapatero creerá que así le hace un favor a la izquierda. Se equivoca por varias cosas: una porque presentarla en titulares bajo "la izquierda" parece reflejar que en su partido esta ideología no existe, con lo cual ya está todo dicho, y dos, porque pretende dañar a IU con esta imagen pero que no se olvide que el pueblo no es tonto, y el andaluz ya la conoce de sobra, y en Córdoba ya se sabe la política medioambiental que hizo, poco ecologista y muy cercana al partido en el que hoy se encuentra. Su llegada a Moncloa es como un chiste: ¿por qué está Rosa Aguilar en Medio ambiente? pues porque es una magnífica rama trepadora. El problema no es de IU sino del psoe.

Y por último también en política, para las mujeres ocupar puestos de responsabilidad y hacerse respetar todavía no es algo conseguido. Las mujeres, aún tenemos que romper barreras, entre compañeros, que parecen cuestionar nuestra valía: demostrar que nuestros discursos los escribimos nosotras, que somos capaces de tomar decisiones sin que estas vengan impuestas por varones ni por órganos superiores y que sea real la autoridad que refleja el puesto para poder negociar decisiones importantes.

Incluso entre mujeres cuando alguna llega tampoco se ha avanzado en solidaridad feminista, a una mujer la pueden llamar jefa, pero si se vacía de contenido lo que esto significa, o sea, responsabilidad en el cumplimiento de los compromisos adquiridos y mandatados por una jefa, pues no sirve de nada. Las palabras se las lleva el viento, palabras y más palabras. Los hechos son los que importan. Y para las mujeres mantener la calma en política es aún más importante, no bajar la cabeza, no dejarse humillar por sabios varones y por supuesto no entrar a debatir cosas inútiles y poco constructivas. Las mujeres no podemos perdernos un solo detalle. Demostrar y demostrar que somos capaces sigue siendo una tarea que a fuerza de resistencia, a fuerza de efectivamente caerse y volverse a levantar no podemos dejar de lado. Sobre todo frente a ellos pero en algunos casos también frente ellas, las "supuestas subordinadas", que en el fondo y supongo que por falta de costumbre en la ocupación de cargos políticos por mujeres, se siguen sintiendo más cómodas, más seguras y le dan más autoridad a un hombre que a una mujer.

Logros difíciles tenemos que conquistar aún las mujeres. Pero sin compañerismo, sin generosidad, sin solidaridad ni confianza será posible. Para dejar de ser meros floreros, señoras de, políticas de "imagen" solo hace falta que nosotras empecemos a decir no a estos ofrecimientos, y empezar a exigir lo que a la mitad de la población nos corresponde: derechos y por supuesto deberes, retos pero también premios, puestos pero dotados de contenido.

La igualdad de género está tan lejos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Los verdaderos cambios



El presidente del gobierno acaba de cambiar nuevamente la composición de algunos ministerios, portavocías del gobierno así como la eliminación de otros. Independientemente de quienes sean quienes los ocupen no deja de ser curiosa la nueva configuración decidida por el presidente del Ejecutivo. Supongo que como queda muy poco para las próximas elecciones tanto municipales y autonómicas como para las generales y habida cuenta de que a estas alturas ya habrá tomado nota de su evidente giro a la derecha en los últimos años de su legislatura, pues parece que pretende "aparentemente" demostrar que nuevamente va a hacer un giro a la izquierda, no sea que sus votantes se despisten y decidan elegir otra opción de gobierno bastante más a la izquierda.

No se a quien quiere engañar pues los cambios de personas no implican cambio de proyecto político, quizá puede ser significativo el nombramiento del nuevo ministro de trabajo quien apoyó la huelga general y estuvo en la manifestación del 29-S. Quizá es que se va a replantear la reforma a la reforma. Eso solo lo sabe él.

Lo que sí es deseable es que los cambios, los auténticos, vengan de tener en cuenta determinadas consideraciones extraídas de los que son precisamente quienes esperan que los cambios sean verdaderamente importantes para su situación laboral.

Del día de la huelga general, jornada que viví con gran emoción, como mi primera experiencia de piquetera y como fiel defensora de la causa laboral, me quedo con algunos hechos que para mí son los que deben ser el primer objetivo de cualquier cambio gubernamental.

Así, ocurrió que una vecina, una amiga, una trabajadora del servicio de dependencia de Granada, de la empresa Clece, con la que ya había conversado mucho sobre la reforma laboral y la necesidad de acudir a la huelga me sorprendiera finalmente de modo muy grato apareciendo en la manifestación, y digo sorpresa porque no estaba por la labor de secundarla, no porque no creyera que no era necesaria, sino precisamente por el trabajo que desempeña y la absoluta dejadez de su empresa en el servicio que presta. Decidió acudir pero no antes sin pasar a atender a varios usuarios, realizó algunos servicios mínimos y luego se sumó a la movilización. Resulta que este hecho tiene mucho valor, para mí fue de gran orgullo que lo hiciera. Tuvo que acudir, de motu propio, a atender a estas personas porque en el caos en el que está metida su empresa, donde ni el trabajador sabe cuando acude a un domicilio lo que tiene que hacer, ni la empresa se preocupa de saber qué necesidad tiene cada usuario, lo hizo bajo un acto de enorme responsabilidad: "lo primero son las personas, y si la empresa no se ocupa tendré que hacerlo yo", esa fue su decisión, que además le honra profundamente. Después puede verla y compartir un rato el paseo de la manifestación, ella, si su empresa funcionara con parámetros de verdadero interés por un servicio tan importante como es la atención a las personas dependientes, hubiera estado acompañándome en la noche piquetera, porque "quejarse entre cuatro paredes no vale si esto no lo transformas en un hecho visible."

Por eso me emocioné mucho cuando la ví, para mí esta es la auténtica clase trabajadora: la que con un salario muy por debajo de lo digno, la que con unos horarios muy flexibles (o sea, atada todo el día a las necesidades de la empresa) y con unas condiciones laborales terribles, decidió protestar por esta reforma laboral tan injusta para los trabajadores y las trabajadoras de este pais no sin antes responder como debería hacerlo de modo habitual la empresa para la que trabaja.

Ayer por la noche hablaba con mi cuñada, peluquera de profesión y precaria de oficio por imposición estatal. "Qué mal está la gente cuñá" me decía, ahora su pareja acaba de quedarse sin trabajo, puede ser la enésima vez en su empresa, entras y sales, entras y sales, y así sucesivamente, sin garantía alguna de que vas a regresar. Y comentábamos por qué aquí no pasa como en Francia, por qué la gente se moviliza tan poco. Cierto es que cuando a uno le toca el paro, cuando a uno se le acaban las ayudas al desempleo, la desesperación roza límites de los que solo puede entender quien por ellos pasa. Es normal que cueste moverse pues la primera necesidad es encontrar un trabajo, pero sí hay algo que no podemos permitir la clase trabajadora, y así me lo decía contundentemente ella: contratos de formación, contratos de formación y más contratos de formación: eso es lo que le queda sobre todo a nuestra juventud, con experiencia, con curriculum, con una formación nada desdeñable, ahora, a seguir formándose, pues estos contratos no te dan ni la categoría que mereces con titulación de sobra ni con una vida laboral ya mas que suficiente como para considerar que puedes dar el salto a un contrato fijo con condiciones y salarios dignos.

No es de recibo que se tengan que aceptar puestos de trabajo donde lo que menos se respetan son los derechos laborales. No es de recibo por un mendrugo de pan someterse a las reglas del juego de este capitalismo feroz que destroza la vida de miles de personas, no solo económicamente por verse obligados a asumir esta vergüenza de relaciones laborales, sino sobre todo porque nada hay más indigno que cumplir con un trabajo de manera responsable y seria pero luego no verse compensado a fin de mes con lo que uno se merece.

Así no puedo más que decir que ojalá el Sr. Valeriano Gómez valore en su puesta de largo al frente de un ministerio tan vital como el que va a desempeñar, la multitud de historias que seguro le habrán contado en su calidad de Ugetista y sea coherente con su oposición a la reforma laboral aprobada por quién ahora le da tanta responsabilidad para con los ciudadanos y ciudadanas de su país, que haga memoria y no deje caer en saco roto los auténticos cambios que le demanda la sociedad española.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Lo que me dejé en el tintero ante la Ministra de Igualdad


Esta mañana he acudido a unas jornadas que bajo el nombre "responsables con la igualdad" y organizadas por medicus mundi, la fundación euroárabe, economistas sin fronteras, periferia y la agencia andaluza de cooperación internacional para el desarrollo tratan de hacer un análisis sobre la economía, la empresa y la responsabilidad social corporativa en clave de género. A la inauguración de la misma ha asistido como mujer más importante de nuestro estado la Ministra de Igualdad Bibiana Aído. Ni que decir tiene que dichas jornadas estaban abarrotadas de numerosos cargos públicos del partido socialista granadino, como está en toda lógica.

Era mi intención poder haber intervenido tras la estupenda situación descrita por nuestra ministra, que lo es de todos y de todas, como bien me ha recordado una concejala del psoe en el Ayuntamiento de Granada, pero no ha sido posible, tras su intervención ha sido arrastrada por su organización y las numerosas cámaras que allí se encontraban. Una lástima, porque me he quedado con las ganas de que me respondiera a unas cuantas preguntas.

Por ejemplo, ¿como puede hablar de que el número de convenios colectivos con respecto al año anterior se ha duplicado en lo que se refiere a la introducción de clausulas para la erradicación de la discriminación laboral por razón de sexo y se trabajará para seguir creciendo si resulta que la negociación colectiva está a pique de desaparecer? seguramente no se habrá leído el informe preparado por las secretarías de la mujer de CCOO y UGT "TENEMOS RAZONES: La Reforma Laboral desde la perspectiva de género LAS MUJERES ANTE LA HUELGA GENERAL", donde literalmente se recoge que "Es además la negociación colectiva desde la perspectiva de género el principal instrumento para la erradicación de las discriminaciones laborales por razón de sexo y el último Informe Confederal sobre el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva 2010-2012 pone de manifiesto el bloqueo de la negociación colectiva, lo cual está redundando de manera importe en la negociación de Planes de Igualdad."
Si además con la reforma laboral las empresas pueden acogerse a cláusulas de descuelgue salarial la dificultad será aplicar los incrementos salariales pactados en los convenios colectivos y no se va a poder hacer una revisión a fondo de esta discriminación tanto a nivel de negociación de los convenios colectivos, como en el análisis desagregado por sexo del eje de retribución en los Planes de Igualdad. Esto no lo digo yo, sino ellas, las mujeres sindicalistas que me da a mí que algo saben sobre negociaciones colectivas. Pero no he tenido la oportunidad de preguntarle sí conocía este informe.

Hacía referencia también la ministra a la mortalidad materna y a la aprobación en el parlamento europeo de la creación del observatorio europeo contra la violencia de género, para obtener estadísticas, eso ha dicho. Está bien disponer de estos datos, es indiscutible, pero la violencia de género como muchas sabemos no es sólo que tu pareja te maltrate, la violencia contra las mujeres tiene muchas caras y a mí en ese marco europeo me hubiera gustado preguntarle a la ministra por qué es tan incoherente apoyar este observatorio y a la vez que la ministra de defensa firme partidas para exportar armas a Israel cuando solo en los últimos tres años 45 mujeres embarazadas han muerto en Belén tratando de cruzar un check point tremendamente largo y para las palestinas muy muy lento en controles. Esto es violencia de género, y no entiendo muy bien qué es lo que se puede observar estadísticamente, ah bueno, que no es Europa, cierto, pero las exportaciones de armas a paises no comunitarios que asesinan a mujeres debería también observarse. Para qué le iba a preguntar idem de lo anterior sobre nuestra "pacífica estancia" en Afganistán donde las mujeres lejos de recuperar las libertades de las que gozaban antes de la invasión para terminar con los talibanes (iban a la universidad, sin velo, sin permisos masculinos, eran doctoras, abogadas...) han visto incrementado el nivel de violencia física y psíquica hacía ellas.

También me hubiera gustado escuchar la contestación a la eliminación del SAVA en Granada (Servicio de Atención a la Víctimas de Andalucía) con personal muy cualificado y que durante diez años ha estado no sin esfuerzos tratanto un problema que hoy por hoy ni ellas mismas acababan de ver su solución, otorgándolo a la empresa CLECE, ¡qué sorpresa!, gestionándolo ahora con personal sin experiencia y con escasa formación sobre el trato a las mujeres víctimas de violencia de género. Ah, pero si es que sale más barato, bueno, pues si de eso se trata, entonces de resolver el problema ni hablamos. Pero oye, que las mujeres denuncian más, sí y siguen muriendo con las mismas estadísticas, no es un tema fácil para que sea gestionado frívolamente. No sé si lo he dicho alguna vez, pero a las mujeres hay que buscarlas y sacarlas de su miedo y del bloqueo psicológico en el que viven, no es suficiente con una pulsera, ni con un servicio de atención en la esquina de su casa, es algo mucho más profundo y que debe implicar muy seriamente, por ejemplo, pues es lo más cercano, a toda comunidad de vecinos/as, pero para que esto ocurra deberiamos vivir en una sociedad menos individualista, más solidaria y más osada, más comprometida con la eliminación de esta lacra.

Para terminar la Sra. Aído ha hecho referencia a "la crisis en la que estamos con consecuencias que nos eran insospechables" donde el modelo de crecimiento basado en la especulación ha sido muy responsable de esta situación. Sí, y las políticas que han respaldado este modelo de desarrollo económico también, no se olvide. Eso sí, que este modelo hay que cambiarlo parece que lo tiene claro, bajo esta magnífica palabra "sostenibilidad", que nunca explican qué es lo que quieren sostener, y desde luego, contando con la "capacidad de toda la ciudadanía". No me cabe duda que es intención del gobierno que todos por igual tenemos que colaborar, aunque para ello se recaude más de las rentas del trabajo que tributan entre el 24-43% y las del capital, que es donde está la mandanga económica, solo lo hagan al 18%. Esto es lo igual y esta es la capacidad.

Y de broche, el despido a la inauguración: "que la igualdad nos pille trabajando". Ay, qué difícil me resulta creer en esto.